{"id":252,"date":"2020-11-29T09:03:19","date_gmt":"2020-11-29T08:03:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/?p=252"},"modified":"2020-11-29T12:32:48","modified_gmt":"2020-11-29T11:32:48","slug":"padres-dedicados-machos-atractivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/padres-dedicados-machos-atractivos\/","title":{"rendered":"Padres dedicados \u2013 machos atractivos"},"content":{"rendered":"<p>El cuidado parental, el conjunto de estrategias que los padres pueden desplegar para mejorar las probabilidades de supervivencia de sus descendientes, es muy variable entre los animales. Hay grupos en los que brilla por su ausencia, y otros en los que es muy sofisticado, incluyendo diversas estrategias de cuidado, protecci\u00f3n y alimentaci\u00f3n de los j\u00f3venes. El principal beneficio del cuidado parental est\u00e1 claro, e impl\u00edcito en su definici\u00f3n: aumentar las probabilidades de supervivencia de los descendientes. La inversi\u00f3n que hacen los adultos en su progenie es pues una estrategia para mejorar su propio \u00e9xito, a trav\u00e9s del \u00e9xito de sus descendientes. Un repaso r\u00e1pido a las estrategias reproductivas animales sugiere una relaci\u00f3n inversa entre el esfuerzo reproductivo dedicado a producir nuevos individuos, lo que se suele denominar el tama\u00f1o de puesta o de camada (el n\u00famero de huevos que las hembras producen en cada generaci\u00f3n), y el dedicado a cuidar de \u00e9stos. Es decir, lo m\u00e1s com\u00fan es, con las particularidades de cada grupo animal, de su historia evolutiva y su ecolog\u00eda, que si se producen muchos huevos, se dediquen pocos cuidados a \u00e9stos y que cuando se invierte mucho en cuidados parentales, como los descritos arriba, \u00e9stos suelen dirigirse a un n\u00famero moderado o peque\u00f1o de descendientes. Para ilustrarlo podemos usar algunos ejemplos de animales m\u00e1s o menos conocidos. Entre las aves, en las que el cuidado parental est\u00e1 generalizado, con la incubaci\u00f3n de los huevos y la alimentaci\u00f3n y protecci\u00f3n de los pollos, las especies de mayor tama\u00f1o y cuyos per\u00edodos de incubaci\u00f3n y de estancia de los pollos en el nido son m\u00e1s largos, ponen menos huevos que las especies cuya cr\u00eda dura menos tiempo. En los anfibios, que ponen sus huevos en el agua, donde se desarrollan las larvas de forma independiente, hay algunos ejemplos de especies con distintas formas de cuidados parentales, en los que el n\u00famero de huevos que producen las hembras se reduce mucho, como por ejemplo los sapos parteros, en los que la forma de cuidado (paterno en este caso) es transportar los huevos entre sus patas posteriores, protegi\u00e9ndolos y humedeci\u00e9ndolos durante per\u00edodos de tiempo de varias semanas. Las puestas de los parteros son de unas pocas decenas de huevos, mientras que una hembra sapo com\u00fan puede poner varios miles de huevos. Este patr\u00f3n, con excepciones en algunos casos, como siempre, se puede resumir en dos estrategias alternativas: invertir poco en cuidados pero mucho en descendientes versus invertir en pocos descendientes a los que se dedica mucha energ\u00eda para cuidarlos.<\/p>\n<p>El ejemplo de los sapos parteros nos lleva a otra generalidad de los cuidados parentales: es muy frecuente que las madres se encarguen de la mayor parte del cuidado de las cr\u00edas, solas o con la participaci\u00f3n de los machos; es menos frecuente que sean los machos los que, de forma exclusiva, se encarguen de sus descendientes, por ejemplo solo ocurre en el 1% de las especies de aves, uno de los grupos donde los cuidados parentales est\u00e1n particularmente desarrollados, y no se da en los mam\u00edferos. Sin embargo, a\u00fan siendo poco frecuente en t\u00e9rminos generales, el cuidado exclusivo por parte de los machos llega a ser tan com\u00fan como el cuidado de las hembras en algunos grupos, como los peces \u00f3seos (tele\u00f3steos).<\/p>\n<p>De hecho, los peces \u00f3seos son particulares en esto: en muchas especies los machos cuidan de forma exclusiva de una gran cantidad de huevos, sin que aparentemente el cuidado paterno tenga ninguna relaci\u00f3n con el n\u00famero de descendientes que pueden cuidar \u00bfPor qu\u00e9 es tan com\u00fan en los tele\u00f3steos que solo los machos cuiden de sus descendientes y en gran n\u00famero? La primera respuesta que nos viene a la mente es que en este grupo alg\u00fan condicionante relacionado con el sexo hace a los machos m\u00e1s propensos en invertir energ\u00eda para mejorar las probabilidades de supervivencia de sus descendientes. Esta preponderancia de cuidados por parte de los machos es en cualquier caso llamativa. La teor\u00eda de la selecci\u00f3n sexual propone que las hembras se encargan de la mayor parte de la crianza en los animales porque son las que desde el principio hacen la mayor inversi\u00f3n en reproducci\u00f3n, y adem\u00e1s la selecci\u00f3n favorece estrategias diferentes en machos y hembras, con ellos intentando maximizar su tasa de apareamiento y ellas siendo muy cuidadosas en la elecci\u00f3n de sus compa\u00f1eros en la reproducci\u00f3n. Los peces \u00f3seos con cuidados parentales son especiales por dos motivos: las hembras ponen much\u00edsimos huevos, y los cuidan los machos\u2026. \u00bfQu\u00e9 pasa entonces con los peces?<\/p>\n<p>Para entenderlo, primero tenemos que considerar un poco m\u00e1s la historia natural de la reproducci\u00f3n en los tele\u00f3steos. La principal forma de cuidado parental en peces es la protecci\u00f3n de la puesta de los depredadores y la oxigenaci\u00f3n de los huevos mediante el movimiento de la aleta caudal, dos actividades ligadas a la puesta de huevos en un nido situado dentro de un territorio defendido por el macho, y con costos aparentemente bajos. Hay algunas formas diferentes de cuidados, como la protecci\u00f3n de los huevos y juveniles en la cavidad bucal, pero en este caso nos vamos a centrar en los cuidados asociados a las puestas en nidos y territorios. Los autores que han estudiado este comportamiento asocian el cuidado por parte de los machos al hecho de que la territorialidad, es decir, la defensa de una zona concreta para que las hembras desoven en ella, donde los machos pueden preparar una peque\u00f1a depresi\u00f3n o nido, es anterior a la puesta de los huevos; es decir, el cuidado paterno puede ser un sub-producto de mantener la territorialidad, con pocos costos y muchos beneficios, ya que incluso pueden permitir a los machos nuevas oportunidades reproductivas al poder atraer a m\u00e1s hembras.<\/p>\n<p>En un reciente trabajo publicado en Proceedings of the Royal Society B (Goldberg et al 2020), se ha analizado qu\u00e9 factores determinan la evoluci\u00f3n del cuidado exclusivo por machos en los tele\u00f3steos a trav\u00e9s de la comparaci\u00f3n de costos y beneficios de los cuidados para los adultos y sus descendientes en 48 especies diferentes. Los costos se midieron en t\u00e9rminos de condici\u00f3n f\u00edsica de los individuos que llevaban a cabo el cuidado paterno, y los beneficios en t\u00e9rminos de n\u00famero de descendientes y tambi\u00e9n de supervivencia de los huevos y de posibilidades de atraer a m\u00e1s hembras. Los autores planteaban que la evoluci\u00f3n del cuidado exclusivamente paterno pod\u00eda estar relacionada con a) los bajos costes del cuidado asociados a la biolog\u00eda reproductiva de los tele\u00f3steos (fertilizaci\u00f3n externa y territorialidad de los machos), b) los beneficios para los descendientes en t\u00e9rminos de mejora en sus probabilidades de supervivencia, o c) los beneficios para los machos a trav\u00e9s de la atracci\u00f3n de m\u00e1s hembras a sus territorios. Encontraron que en pocas especies (9 de 19) los cuidados de los machos tienen un efecto negativo (adem\u00e1s moderado) en su condici\u00f3n f\u00edsica, de manera que de forma global los cuidados por parte de los machos parecen suponer pocos costos. En la mitad de las especies (8 de 16) el cuidado paterno mejora la supervivencia de los huevos, lo que de forma global se traduce en que no hay un efecto significativo de los cuidados de los machos en la supervivencia de los descendientes. Sin embargo, es m\u00e1s com\u00fan (14 de 23 especies) que las hembras prefieran emparejarse con machos que ya tienen puestas a su cargo, siendo significativa esta preferencia a nivel global, e incluso ocurre que esta preferencia es m\u00e1s fuerte en aquellas especies en las que los machos responden a un aumento en el n\u00famero de huevos en su nido aumentando su esfuerzo en los cuidados, lo que se muestra en la siguiente figura.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-253\" src=\"https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/figura-cuidados-paternos-peces-300x294.jpg\" alt=\"\" width=\"342\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/figura-cuidados-paternos-peces-300x294.jpg 300w, https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/figura-cuidados-paternos-peces-700x686.jpg 700w, https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/figura-cuidados-paternos-peces.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-254\" src=\"https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/sargento-mayor-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"424\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/sargento-mayor-300x235.jpg 300w, https:\/\/blogs.ugr.es\/juangamartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/76\/2020\/11\/sargento-mayor.jpg 424w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5>La figura muestra como el cambio en el esfuerzo de cuidados por parte de los machos con el aumento en el tama\u00f1o de la puesta est\u00e1 relacionado con la intensidad de la preferencia de las hembras por machos cuidadores. A la derecha, un macho de p\u00ednta\u00f1o o sargento mayor (<em>Abudefduf saxatilis<\/em>) cuidando de una puesta situadas sobre una roca. Gr\u00e1fica y foto sacadas del art\u00edculo The costs and benefits of paternal care in fish: a metaanalysis, de Goldberg RL, Downing PA, Griffin AS, Green JP. Proc. R. Soc. B 287: 20201759.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque se trata de an\u00e1lisis interespec\u00edficos, en los que se caracteriza cada especie en t\u00e9rminos de los valores promedio de cada variable considerada para la especie, el trabajo sugiere que en los peces invertir en la descendencia no supone una limitaci\u00f3n para los machos en su capacidad para reproducirse, sino m\u00e1s bien al contrario, una ventaja asociada a la atracci\u00f3n de mayor n\u00famero de hembras: la selecci\u00f3n sexual habr\u00eda favorecido en muchas especies a machos cuidadores porque, incurriendo en pocos costos, mejoran su \u00e9xito reproductivo fundamentalmente a trav\u00e9s de la evoluci\u00f3n de la preferencia en las hembras por machos cuidadores. Esta es una situaci\u00f3n diferente a las otras t\u00edpicas en otros grupos de vertebrados como por ejemplo las aves, en las que los machos intentan maximizar su \u00e9xito reproductivo reduciendo sus cuidados para poder acceder a m\u00e1s hembras. En los peces, ser un padre dedicado te convierte en un macho atractivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuidado parental, el conjunto de estrategias que los padres pueden desplegar para mejorar las probabilidades de supervivencia de sus descendientes, es muy variable entre los animales. Hay grupos en los que brilla por su ausencia, y otros en los que es muy sofisticado, incluyendo diversas estrategias de cuidado, protecci\u00f3n y alimentaci\u00f3n de los j\u00f3venes. 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