Por Óscar Ferrá Freire

Allá por 1958 se percibía una voz que cantaba: “El hombre marinero si se puede casar, para tener hijos y hacer un dulce hogar […] no siga conquistando en cada puerto un amor, por distraer su vida, destroza un corazón” (El marinero, 1958). Así, Celia Cruz manifestaba en sus canciones las penurias que tenía que pasar la mujer, donde la dependencia del hogar y la desvalorización eran norma. Así, Celia Cruz expresaba aquellos elementos sistemáticos de opresión del patriarcado hacia la figura femenina. Además, junto con La Lupe y La India, se manifestó el feminismo a través del son. No obstante, ¿se convirtió la salsa en una expresión de libertad feminista? Así, se abordará la cuestión a través de la lírica, como elemento de expresión frente a los abusos y respecto a la libertad sexual.

Por un lado, a través del cante se reconoce la expresión de un profundo mensaje feminista que sale de las vísceras de las artistas. En este caso, abordando a las artistas mencionadas anteriormente, es necesario destacar a La India, la voz renovadora en el género  “por su diversidad e hibridez genérica, […] y por canciones  que nítidamente articulan una fuerte ideología feminista” (R. Aparicio, 2015). Estas tres artistas marcan las veredas para “intenta[r] corregir la invisibilidad de la mujer en la historia de la salsa, […] necesario para contrarrestar la historiografía musical dominada por los hombres” (ídem). Así, transformaron la salsa en un canal comunicativo de expresión feminista ante la audiencia, siendo esto no solo un acto de liberación, sino también de difusión filosófica. La lírica es un elemento de expresión ante la opresión, liberadas gracias a la filosofía y la poesía. Esta expresión desafiaba todo constructo sobre la mujer, desde su libertad sexual “como [el] tipo de perfección femenina a la que es buena mujer de su casa” (Arenal, 1869). Es por eso que, cuando se escucha salsa, se ha de percibir con cierto ojo crítico. Cuando uno escucha ese hombre (1994) de La India, es posible encontrar ese mismo mensaje que denuncia la figura del hombre abusivo, al igual que Celia Cruz con El marinero (1958), anteriormente mencionada.

Por otro lado, abordando las líricas salseras, es posible encontrar una estrecha relación entre la lírica y el erotismo. Justamente, en torno a los años ochenta, se procede a una dicotomía, surgida del derrumbe de “la cristalización del “amor puro” desde el lenguaje poético” (Fernandez Rivas, 2014):

“donde se le canta a un amor idealizado, [otras] letras […] hacen apología a un amor de alcoba, es habitual hallar en las canciones la desnudez del cuerpo femenino y el hombre como “hacedor de mujeres” mediante el encuentro sexual” (Perez Florez, 2014).

De esta manera, varios matices relucen en la cita anterior, tales como la cosificación de la mujer y una sexualidad imperantemente heterosexual. Cierto es que el erotismo es fundamental en la salsa, mas es necesario “criticar el papel dominante, hegemónico de los hombres en las relaciones sexuales” (Garaizabal C, 2009) siendo estos “el centro de las relaciones y desconsider[ando] a las mujeres” (ídem), crítica que vagamente es posible observar en el género.

En conclusión, la salsa fue una de las corrientes musicales más importante como voz del feminismo, profundizando en la audiencia e induciendo el mensaje feminista en el intelecto colectivo. Así mismo, la lírica ejerce de elemento fundamental, comprendida como voz de libertad en dos principales sentidos: primeramente como voz como denuncia de los abusos heteropatriarcales y, seguidamente, como expresión de la libertad sexual femenina, denunciando la cosificación de la mujer. Así, la salsa es un género de suma importancia para comprender el movimiento feminista latinoamericano.

 

Referencias

Arenal, C. (1869). La mujer de su casa corresponde a un ideal erróneo. La mujer del porvenir. Artículos sobre las conferencias dominicales para la educación de la mujer, celebradas en el Paraninfo de la Universidad de Madrid, 15 – 20.

Fernandez Rivas, M. J. (2014). Erotismo, literatura y salsa. Revista de educación y pensamiento, 21(8). https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4786021

Garaizabal, C. (2009). Debates feministas sobre la sexualidad. M. Belbel (Presidente), Granada, 30:https://cesarmromero.com/wp-content/uploads/Debates-feministas-sobre-la-sexualidad.pdf

Perez Florez, J. (2014, Junio). Representación de mujer en el discurso de la salsa romántica de los años 1985 al 1990. Universidad de CartagenaFacultad de Ciencias Humanas Programa de lingüística y literatura. https://repositorio.unicartagena.edu.co/bitstream/handle/11227/4399/Tesis%20Numerada.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Aparicio, F. (2015). Una genealogía de la salsa: La India, La Lupe y Celia. Cocinando suave: ensayos de salsa en Puerto Rico, 127 – 139. http://www.cenal.gob.ve/wp-content/uploads/2015/11/AM_Cocinando-suave-Ensayos-de-salsa-en-Puerto-Rico_Cesar-Colon-Montijo-ARTE-FINAL.pdf#page=127

 

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