Como es sabido, el título en Educación Social prepara al estudiante para la acción-intervención socioeducativa.
Según la memoria de verificación del título, el Educador Social debe “procurar el desempeño de una actividad profesional” para dar respuesta, entre otros ámbitos, a:
– Situaciones sociales y personales.
– Opciones socio-laborales.
En ambos escenarios, la relación con los hechos económicos es patente. Si un colectivo social va a tomar una decisión que afecte a su nivel de ingresos o a su capacidad de gasto, el conocimiento y la comprensión de la situación económica puede ayudar a elegir la decisión idónea.
Cuando se va a tratar con asociaciones de diferente naturaleza y cuando se van a abordar determinadas situaciones personales, el educador social estará mejor posicionado si apoya su estrategia de acción en argumentaciones de tipo socioeconómico que amplíen la perspectiva a tomar en consideración para optimizar la respuesta.
En cuanto al escenario de las opciones socio-laborales, es indudable que un adecuado conocimiento del mercado de trabajo y de la población activa , constituye cuanto menos un deber de cara a satisfacer las soluciones y respuestas en diferentes situaciones. Para atender esa necesidad, resulta clave una formación en determinados contenidos que aglutina la ciencia económica.
En definitiva, dado que la Economía se ocupa de cuestiones que afectan al bienestar de los ciudadanos, el educador social debe contemplar una formación en materia económica que le ayude a implementar óptimamente sus estrategias de acción de cara a la educación de la comunidad.
La acción del educador social no es concebible si no va acompañada de una íntegra comprensión de la realidad económica del país, comunidad o ciudad donde ejerce la profesión. Bajo el principio de acompañamiento y orientación, el educador/ora social debe estar provisto del conocimiento que le permita desarrollar su actividad de forma que ayude al individuo o colectivo con el que trabaja a promocionar social y económicamente, lo cual no es posible sin un buen conocimiento del «medio económico» en el que se desenvuelven tales personas ni de las posibles oportunidades de trabajo a las que aspiran en función de las tendencias laborales del momento y la formación de las mismas, además de todas las posibilidades de soporte económico al que puedan acceder (ayudas, incentivos fiscales, etc…). La economía, como campo de estudio e interés dentro de las ciencias sociales, no puede ser entendida sin sus repercusiones en el plano de lo social y este, a su vez, no se puede entender y, mucho menos, mejorar, sin un conocimiento decente de lo económico.
La educacción social y la economía van de la mano desde sus orígenes, juntas comprendiendo y desarrollando nuestra sociedad. El educador social tiene un papel fundamental a la hora de guiar a las personas desde la perspectiva económica, así como de comprender las diversas situaciones de las personas como la acción laboral transformadora. Desde mi punto de vista, considero que el educador social debe orientar a las personas estando siempre actulizado de las políticas económicas de su país, siendo esta pieza clave debido a que es el eje de la intervención. Además, cabe destacar que el profesional debe incentivar y aportar ideas para mejorar estas políticas, es importante que defienda la solidaridad, la equidad y el compromiso social, cuyo fin es el bienestar del ciudadano.
Los educadores y educadoras sociales dependen mucho de la economía, no solo para saber gestionar y maximizar los gastos de un proyecto, ya sea educativo, comunitario o social , sino entender que existe una economía social que comprende todas las entidades no lucrativas con finalidad social, donde estos profesionales tienen un gran abanico de posibilidades donde llevar a cabo sus proyectos y estrategias.
No podemos obviar que la educación guarda una estrecha relación con la economía, pues de esta última depende los recursos que se precisan para poder conseguir los objetivos programados de cualquier intervención socioeducativa.
No solo se precisa entender un poco de economía para llevar a cabo actuaciones en determinadas áreas, sino que, como educadores sociales, hay que dar respuestas y soluciones a muchas desigualdades sociales que se caracterizan por motivos económicos.
La educación social no puede llevarse a cabo sin un acompañamiento en lo económico. es fundamental tener nociones sobre economía para poder llevar a cabo cualquier intervención, ya que este punto es necesario para saber como optimizar los recursos, además, cuanto más recursos se tengan para afrontar un proyecto es mucho mejor. Si la educación social es parte del cambio para desarrollar un estado del bienestar acorde a los derechos de todos los ciudadanos, es importante saber manejarse en este ámbito tan necesario. Además, siempre que un educador va a presentar su proyecto a cualquier organismo, es de vital importancia conocer y dominar las materias necesarias, entre ellas la economía para poder defender y argumentar su objetivo a conseguir.
El educador social se considera una figura esencial en el escenario de la economía por lo que no solo debe dar respuesta a situaciones sociales o personales y a opciones sociolaborales, sino que debe comprender a su vez la situación económica que experimenta cada familia con la que trata. Por ello es de vital importancia que en el grado de educación social se ofrezca una formación relacionada con la economía ya que este profesional atiende cuestiones que afectan a la situación económica de los ciudadanos.
Es indispensable conocer el contexto en general si pretendemos ser unxs buenxs educadorxs sociales. Conocer nuestro contexto, también implica conocer nuestra economía.
Obviamente, economía y educación social tienen mucho en común, afectan a nuestro bienestar, porque si se obra de tal forma que los (escasos) ingresos económicos se vean perjudicados, la labor del educación social será guiar y orientar con respecto a la economía, el marcado laboral, mejorar la respuesta…
Bajo mi punto de vista, pienso que la figura del educador social es esencial en el ámbito de la economía ya que un educador social procura el desempeño de una actividad profesional para dar
respuesta a las situaciones sociales-personales y socio-laborales, con lo cual pienso que en el ámbito económico es necesario que esté el educador social.
La Economía y la Educación Social son dos hijas de una misma madre, dos eternas compañeras de viaje. Dos disciplinas de conocimiento que navegan en un mismo mar, la Ciencia Social. Dos amigas que tienen que comprenderse, la una a la otra, la otra a la una. Son el complemento perfecto para llegar a puerto de Poniente, a pesar de los posibles temporales de Levante que aguardan en el Estrecho de Gibraltar.
Todo Educador Social, sin excepciones, tiene que comprender conceptos económicos básicos, que resultan fundamentales para la aplicación de su práctica profesional. También, creo que es muy positivo que los economistas, conozcan alguna materia de la titulación en la que me formo, para que tenga una sucinta apreciación de lo que significa, o puede llegar a significar, la Educación Social.
Aquí se destaca la importancia de la formación económica en el campo de la Educación Social, subrayando cómo un educador social puede beneficiarse de un conocimiento sólido de la economía para llevar a cabo su labor de intervención socioeducativa. Este profesional necesita conocer varios puntos para completar esta formación. Desde mi punto de vista, la interrelación entre la educación social y la economía es innegable. La formación en materia económica es crucial para que los educadores sociales puedan desempeñar su papel de manera efectiva, ayudando a los individuos y grupos a enfrentar desafíos sociales y laborales con un enfoque informado y proactivo.