El deporte femenino se encuentra en auge, aunque en comparación con el
masculino, necesita afianzarse y dar la voz para continuar formando referentes
en los próximos años.

Analizando el camino del deporte femenino, en numerosas ocasiones han
sucedido noticias y hechos que han sido invisibilizados o ‘tapados’ por otros
logros masculinos. Uno de estos logros que ha conseguido obtener un hueco
en los medios este año ha sido la victoria de Rafa Nadal al convertirse en
el tenista con más títulos individuales de Grand Slam. Pero no se debe dejar
de mencionar que antes tres mujeres deportistas consiguieron superarle, como es el caso de Margaret Court; que posee 24 títulos individuales de Grand Slam; seguida de Serena Williams y Steffi Graff; quienes poseen 23 y 22 títulos respectivamente.

Lo logrado por “Rafa” es una verdadera hazaña, aunque se debe poner en valor y reconocer a estas tres deportistas por sus logros.

Una deportista que conseguía imponer normalidad en el deporte femenino es
Lydia Valentín. La ganadora de tres medallas olímpicas en tres juegos;
oro, plata y bronce; explicaba como su gesto (la realización de un corazón con las manos) empezó por casualidad, pero se ha convertido en su seña de identidad.

Valentí contaba en una entrevista a Olympics.com que este este también se ha convertido en una reivindicación “Me gusta diferenciarme y también me gusta que la gente vea que hay muchísimas chicas totalmente normales que practican halterofilia. No hay un prototipo de cuerpo. El deporte va por categorías de peso, y te encuentras a una chica alta, a otra baja, a otra gordita, a otra flaquita, otra muy fuerte… Hay una variedad. Pero la gente, también por desconocimiento, encasilla”, señalaba.

Alexia Putellas, nombrada la mejor futbolista del planeta logró atraer los focos para dar visibilidad al deporte femenino. Junto a ella también otras jugadoras fueron reconocidas como: Jennifer Hermoso quien fue nombrada mejor delantera, Sandra Paños mejor portera e Irene Paredes mejor defensa. Hay que recordar que se trata de un deporte en el cual los jugadores masculinos acaparan la mayor atención, y estas jugadoras que tienen un rendimiento igual o superior, hoy son  un referente y orgullo para el deporte femenino.

El dar esta visibilidad a estas mujeres sirve para alentar a las nuevas deportistas a seguir entrenando, jugando y/o disfrutando del deporte, ya que, demuestran cómo el deporte femenino también puede ser una profesión.

En la Universidad de Granada contamos con numerosos ejemplos de ello en sus diferentes deportes. Una de estas figuras es Olena Zalyubovska, entrenadora del equipo de voleibol masculino. Olena fue jugadora del ‘Uni’ entre 1998 y 2005, donde se retiraría y ejercería de entrenadora más tarde.

Entre las estudiantes también se encuentran deportistas que muestran cómo es posible que el deporte femenino tenga una representación igual o incluso mayor que el masculino, con la visibilidad que necesita para seguir creciendo.

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