Durante décadas hemos organizado buena parte de la enseñanza alrededor de un alumno promedio que no representa la diversidad real de las aulas. Después recurrimos a las adaptaciones para quienes no encajan en ese modelo. ¿Y si el problema no estuviera siempre en los estudiantes, sino también en cómo diseñamos la enseñanza? Una reflexión crítica sobre inclusión, Diseño Universal para el Aprendizaje y los límites de las modas pedagógicas.