• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

Desmontando a Jaime

  • Inicio
  • Políticas de Privacidad
Usted está aquí: Inicio / 2016 / Archivo de junio 2016

Ernest Hemingway: Por quién doblan las palabras

25 junio, 2016 por Jaime Molina Deja un comentario

Uno de los más grandes talentos del pasado centenario tiene nombre y apellido: Ernest Hemingway. De aspecto descuidado, mirada seductora y amante de los países exóticos, nació en Oak Park en 1899, en Estados Unidos de América. Se lo considera uno de los máximos  exponentes de la literatura norteamericana y mundial. No en vano, ganó el Premio Nobel en 1954.

Sus inicios: una historia para algunos ya conocida

En realidad poco se sabe de su infancia, quizá porque no fue tan dura o tan excelente como la de algunos de sus colegas escritores. Se inició en el periodismo, y esa pasión por la investigación y por el relato de algunas historias mágicas lo convirtió en voluntario dentro de la Primera Guerra Mundial: fue conductor de ambulancia, pero un hecho trágico lo hirió de gravedad.

Conocido por su carácter determinante, Hemingway no se rindió y siguió con su vocación por el periodismo. Volvió a Europa, precisamente a París, donde alternó sus ejercicios de voluntario patrio y de corresponsal de guerra para el periódico. Aquí fueron sus primeros inicios con el arte, ya que además de crear su propio estilo de letra, conoció a grandes personalidades como Ezra Pound, Pablo Picasso y James Joyce.

El periodismo fue vital para él. Además de su nueva visión desgarradora del mundo y una pluma ciertamente dura, adoptó ese estilo que tanto le conocemos, tan duro y sobrio como espectacular.

El llamado estilo del iceberg: la pluma dice lo que tiene que decir

Dentro de una fabulosa entrevista en donde se llega a ver a un Hemingway más relajado, explica, de manera burda, su estilo: menciona que es como un témpano de hielo o un iceberg, que oculta toda su inmensidad debajo del agua, dejando visible solo la parte importante que brilla con la luz del día.

¿Cómo definir el estilo de Hemingway? Para cualquiera que haya leído algunas de sus obras resulta fácil de deducir. Tomando como ejemplo una de sus obras más importantes, Por quién Doblan las campanas (1940),  el lector podrá apreciar la acumulación de frases cortas y duras; El autor parece no tomarse la molestia de ocupan muchas páginas tratando de describir un entorno o a un personaje; simplemente se dice lo que se tiene que decir sin necesidad de desviar la atención. Algunos mencionan que su estilo marcó un nuevo modelo de Realismo. Cuando estuvo en Francia, algunos de sus colegas literarios se burlaban de él diciendo que no era un escritor, sino un boxeador. Ciertamente su estilo tenía algo de púgil, y él mismo lo admitía sin titubear: «Mi escritura no es nada, mi boxeo es todo».

Ernest Hemingway participó como corresponsal en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial, acontecimeitnos históricos que, lógicamente, le marcaron e impresionaron, siendo testigo de hechos tan importantes como el Desembarco de Normandía o la liberación de París, que le inspiró su magnífica obra París era una fiesta. Gracias a esto creó una nueva especie de romanticismo, en donde se ve a un hombre defendiendo su código de honor, sin importar que esté de rival un enemigo implacable: la muerte y su extremo realismo. Entre sus últimas obras Al otro lado del río y entre los árboles o El viejo y el mar, ya se aprecia ese sentimiento de cercanía de la muerte.En 1960, le diagnosticaron una enfermedad que lo condenaba a un progresivo deterioro físico y mental, algo que este genio no pudo aceptar y que lo llevó a la terrible determinación de suicidarse.

Imagen cortesía de topyaps.com

Publicado en: Bitácora Etiquetado como: autores, Ernest Hemingway

Elena Poniatowska: La dama de la lucha social

18 junio, 2016 por Jaime Molina Deja un comentario

No tenemos aquí una historia desgarradora de una escritora que vivió todas las inclemencias de la vida para poder inspirarse y tener material de escritura. Elena Poniatowska se podría considerar como la dama de la lucha social en México y América Latina, que ha utilizado su excelente prosa y su talento con las letras para darle al mundo una crítica desde la cúpula.

El talento lo tenía, la convicción la desarrolló

Nació en París en 1932. Era integrante de la aristocracia polaca, lo que le permitió obtener grados escolares en las más prestigiosas escuelas. Llegó a México con 10 años de edad, donde aprendió el idioma español y obtuvo la ciudadanía del que sería el país de sus amores. Al ser sobrina de la legendaria Pita Amor, sabía que su camino y su talento con la escritura tenía que desarrollarse.

Estudió en México y en Estados Unidos. Obviamente, Poniatowska decidió optar por el periodismo por pura vocación, adquieriendo habilidades que la ayudaron a formar el estilo narrativo que se le conoce hoy en día. La mayor parte de su magnífica obra muestra el testimonio como una de las mejores herramientas literarias de este siglo.

Durante su estancia como periodista, la entonces joven aristócrata decidió tomar un camino muy diferente a lo que su tradición familiar le imponía. Se unió a la causa feminista y es miembro activo de la izquierda política, algo que influyó notablemente en la temática de sus novelas, incluso actualmente. Su carrera comenzó con la colección de relatos Lilus Kikus (1954), que escribió bajo la tutela del gran genio Juan José Arreola.

La juventud de Elena trataba de retratar la vida de las personas que hasta en ese entonces eran ignoradas por una sociedad dormida. El ejemplo claro se retrata en Hasta no verte Jesús Mío (1969), en donde, con sátira y excelente narración, retrata la vida y obra de las empleadas domésticas.

No fue considerada una escritora brillante hasta iniciada la década de los 70. México fue el hogar de una de las masacres más terribles de la historia: la matanza de estudiantes de 1968 en Tlatelolco, Ciudad de México. Elena Poniatowska fue partícipe de los movimientos sociales que se suscitaron tras este negro hecho, escribiendo La Noche de Tlatelolco (1971), ejercicio periodístico que nos permitió conocer este hecho que el gobierno se empeñó en esconder.

Actualmente es una de las figuras consultadas dentro de la izquierda mexicana. La dama de las luchas sociales en México sigue impresionándonos con sus excelentes relatos.

Imagen cortesía de 10.com.mx

Publicado en: Bitácora Etiquetado como: autores, Elena Poniatowska

Charles Dickens: La dura vida retratada en las letras

11 junio, 2016 por Jaime Molina Deja un comentario

El día 7 de febrero de 1812, un día frio y nublado típico de Inglaterra, nació Charles John Huffman Dickens, el que posteriormente iba a deslumbrar el mundo con sus grandes obras. Segundo de una familia numerosa de siete hijos, desde pequeño vivió las inclemencias de la mala administración monetaria; un hecho que, sin duda, lo marcó de por vida pero permitió formar el carácter y el genio que nos entregó esas magníficas letras para la posteridad. Esta es la vida y obra de Charles Dickens.

Conociendo a las clases bajas de frente

La gran esperanza de la familia era su hermana mayor, que fue a estudiar a la Real Academia de Música. El pequeño Dickens, con 10 años, fue sacado de su colegio para trabajar y ayudar con los gastos de la familia. Una oscura fábrica marcaron el carácter del pequeño; el odio hacia su madre y hacia la desigualdad comenzaron a formarlo, increíblemente, como un gran escritor.

Ya maduro, decidió abandonar la escuela por cuenta propia, encontrando trabajo como pasante de abogado, hecho que le permitió no solo aprender el maravilloso oficio taquigrafía, sino conocer de primera mano el mundo de las justicia y la hipocresía de los abogados, una de las figuras que retrató de un modo más cruel en casi todos sus libros. En aquella época comenzó a realizar sus primeras tentativas literarias como dramaturgo. También comenzó a ver los frutos de sus crónicas parlamentarias independientes y sus posteriores labores como periodista del parlamento.

Sin embargo, el gran talento del joven Dickens todavía no se había hecho público, ya que sus primeros trabajos decidió publicarlos en el mundo del anonimato, bajo el seudónimo de Boz. Encontró el amor dentro de la caja de sentimientos que le proporcionó Catherine Hogarth, hija del director del Morning Chronicle. Esta relación permitió dar un gran salto a la carrera artística de Dickens, ya que por entonces se dio a conocer la magnífica novela Los papeles póstumos del club Pickwick, a la que seguirían, poco tiempo después, Oliver Twist, Nickolas Nickelby y El almacén de antigüedades. Todas esas obras, escritas y publicadas en un intervalo de cuatro años, tuvieron una acogida sensacional y Dickens consiguió el prestigio artístico con el que tanto había soñado.

Una sorpresa se la dio la vida cuando, tras dar a conocer su estilo ligero de escritura y sus ideas de una actitud comprometida socialmente (digno ejemplo la escritura de Oliver Twist), la clase media y alta lo acogieron, dándole la fama y el renombre que hasta nuestros días sigue presente.

Caída libre y el posterior levantamiento

Cuando se hubo ganado la simpatía y admiración de las clases media y alta, Dickens se trasladó a Estados Unidos, y allí comprobó que la sociedad norteamericana tenía los mismos vicios de explotación hacia la clase baja que en su Gran Bretaña natal. Surgió de él ese sentimiento negativo guardado desde pequeño, que lo llevó a escribir la crítica novela Martín Chuzlewit, que fue pésimamente recibida en Estados Unidos y un fracaso extraordinario en el Reino Unido.

Este hecho lo deprimió, ya que su tipo de lectura fue criticado y destruido. Decidió crear una serie de relatos y trabajar en historias de navidad, presentando el genial Cuento de Navidad. El resto de sus días escribía sobre el sentimiento navideño y daba lecturas de sus obras, ganando sumas importantes de dinero. El 9 de junio de 1870 su corazón decidió detenerse, aunque dejó un legado importante en nuestros corazones. Charles Dickens, el joven de clase baja que adoptaron los pudientes .

Imagen cortesía de www.spookyisles.com

Publicado en: Bitácora Etiquetado como: autores, Charles Dickens

Albert Camus: La Historiografía de los acontecimientos

4 junio, 2016 por Jaime Molina Deja un comentario

Si hay un escritor que utilizó la pluma para describir y salir un poco de su oscura realidad es Albert Camus. Argelino de nacimiento pero francés de convicción, demostró que era un niño inteligente desde aquel 1913, en donde vio la luz en la modesta ciudad de Mondovi, Argelia. Comenzó pronto a tener un interés por las letras, pero antes se dedicó a probar las mieles de otros mundos.

Los caminos que lo obligaron a escribir

El joven Camus, curioso e inteligente, decidió que su camino era la filosofía, así que comenzó a estudiar la carrera en la Universidad de Argel, en donde sucedió la primera tragedia de su vida: tuvo que abandonar su vocación debido a un cuadro de tuberculosis que estuvo a punto de terminar con la vida del que posteriormente fuera uno de los mejores escritores.

En Argelia, y sin su máximo sueño realizado, decidió participar en una compañía aficionada de teatro, en donde se les mostraba a los trabajadores lo maravilloso que podían ser las obras clásicas. En 1939 se acercó, por primera vez, a la escritura profesional gracias a un pequeño trabajo en un diario de la capital de Argelia, trabajo que le permitió conocer nuevos horizontes europeos, inspiración de sus primeras grandes obras.

Las vivencias extraordinarias de su todavía joven vida le insuflaron la flama de la escritura, publicando Bodas (1939) cuando aún vivía en Argelia. Varias situaciones lo obligaron a viajar a Francia, en donde su grata experiencia le permitió al joven Camus encontrar un excelente trabajo en el diario Paris-Soir. Fue entonces cuando nuestro joven escritor decidió tomar el camino de la Filosofía del Absurdo, una corriente filosófica cercana al existencialismo y ver, a raíz de su dura infancia y juventud, el destino del ser humano como un simple absurdo. Así fueron como vieron la luz dos de sus obras maestras: El Extranjero y El mito de Sísifo (1942).

La Guerra Mundial lo formó como el gran escritor que es

Mientras estuvo en Argelia, la naturaleza y el mundo parece que fueron su fuente de inspiración, pero todo cambió abruptamente cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Albert Camus, un joven que había sufrido la desigualdad toda su vida, militó en la resistencia y fundó un periódico clandestino: el Combat. Sin abandonar el absurdismo, tras la segunda guerra mundial el joven y maravilloso Camus decidió optar por una forma de escritura más solidaria y la resistencia como una forma de vivir. El punto de maduración llegó aquí, transformando su visión del absurdo en un estilo más cercano al realismo solidario.

Debido a este cambio, comenzó a distanciarse de la línea filosófica existencialista, encabezada principlamente por Jean-Paul Sartre, escritor de gran influencia. Albert Camus le regaló al mundo páginas como la novela La peste (1947), el ensayo El hombre rebelde (1951), que le costó la ruptura con su hasta entonces amigo Sartre, y las obras teatrales El malentendido y Calígula (1947).

Ganó el nobel de literatura en 1957, pero aquí es donde una tragedia más marco por última vez su vida: Sus ojos vieron oscuridad por culpa de un terrible accidente automovilístico. Entre los papeles que encontraron en el coche estaba el manuscrito, aún sin terminar, de lo que iba a ser su nueva novela: El primer hombre. Con Camus no murió únicamente un excelente escritor, sino un intelectual humanista de primera línea, un hombre valiente, comprometido e íntegro como ha habido pocos. Un hombre, en definitiva.

Imagen cortesía de Pinterest.

Publicado en: Bitácora Etiquetado como: Albert Camus, autores

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Primera entrada para estrenar el nuevo blog 6 marzo, 2018
  • Katherine Mansfield. Neozelandesa de nacimiento y europea de adopción 29 noviembre, 2016
  • Manuel Machado. Una fatal poesía lo condenó al olvido 25 noviembre, 2016
  • Berna González Harbour. La novela negra tiene rostro de mujer 22 noviembre, 2016
  • Saul Bellow, el judío que rompió con su destino 18 noviembre, 2016

Categorías

  • Bitácora (108)
  • Opinión (1)
junio 2016
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
« May   Sep »

Meta

  • Acceder
  • Feed de entradas
  • Feed de comentarios
  • WordPress.org

Universidad de Granada
blogsUgr
C.S.I.R.C. · Plataformas webs corporativas
Acceder

En BlogsUGR utilizamos cookies propias con finalidad técnica y para personalizar su experiencia de usuario. Algunos blogs de BlogsUGR pueden utilizar cookies de terceros para fines analíticos.

 

Puede aprender más sobre qué cookies utilizamos o desactivarlas en los .

Desmontando a Jaime
Powered by  GDPR Cookie Compliance
Resumen de privacidad

BlogsUGR utiliza cookies propias para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a BlogsUGR, haces algún comentario o seleccionas el idioma de un blog. Rechazar las cookies propias podría suponer la imposibilidad de acceder como usuario a BlogsUGR.

Algunos blogs de BlogsUGR utilizan cookies de terceros con fines analíticos para recabar estadísticas sobre la actividad del usuario en dicho blog y la actividad general del  mismo.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Algunos blogs de BlogsUGR utilizan Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.

También algunos blogs de BlogsUGR utilizan cookies de twitter.com que se utilizan para la visualización de esta red social en el blog.

Política de cookies

La presente política de cookies tiene por finalidad informarle de manera clara y precisa sobre las cookies que se utilizan en los blogs del servicio BlogsUGR de la Universidad de Granada.

¿Qué son las cookies?

Una cookie es un pequeño fragmento de texto que los sitios web que visita envían al navegador y que permite que el sitio web recuerde información sobre su visita, como su idioma preferido y otras opciones, con el fin de facilitar su próxima visita y hacer que el sitio le resulte más útil. Las cookies desempeñan un papel muy importante y contribuyen a tener una mejor experiencia de navegación para el usuario.

Tipos de cookies

Según quién sea la entidad que gestione el dominio desde dónde se envían las cookies y se traten los datos que se obtengan, se pueden distinguir dos tipos: cookies propias y cookies de terceros.

Existe también una segunda clasificación según el plazo de tiempo que permanecen almacenadas en el navegador del cliente, pudiendo tratarse de cookies de sesión o cookies persistentes.

Por último, existe otra clasificación con cinco tipos de cookies según la finalidad para la que se traten los datos obtenidos: cookies técnicas, cookies de personalización, cookies de análisis, cookies publicitarias y cookies de publicidad comportamental.

Para más información a este respecto puede consultar la Guía sobre el uso de las cookies de la Agencia Española de Protección de Datos.

Cookies utilizadas en la web

A continuación se identifican las cookies que están siendo utilizadas en este portal así como su tipología y función:

Todos los blogs de BlogsUGR utilizan cookies técnicas y propias, necesarias para la personalización de su experiencia de usuario y para el mantenimiento de sesión.

Algunos blogs de BlogsUGR pueden utilizar cookies de Twitter para personalizar la visualización de dicha red social en el blog.

Algunos blogs de BlogsUGR pueden utilizar Google Analytics, un servicio de analítica web desarrollada por Google, que permite la medición y análisis de la navegación en las páginas web. En su navegador podrá observar cookies de este servicio. Según la tipología anterior se trata de cookies  de terceros, de sesión y de análisis.

A través de esta analítica web se obtiene información relativa al número de usuarios que acceden a la web, el número de páginas vistas, la frecuencia y repetición de las visitas, su duración, el navegador utilizado, el operador que presta el servicio, el idioma, el terminal que utiliza y la ciudad a la que está asignada su dirección IP. Información que posibilita un mejor y más apropiado servicio por parte de este portal.

Para garantizar el anonimato, Google convertirá su información en anónima truncando la dirección IP antes de almacenarla, de forma que Google Analytics no se usa para localizar o recabar información personal identificable de los visitantes del sitio. Google solo podrá enviar la información recabada por Google Analytics a terceros cuanto esté legalmente obligado a ello. Con arreglo a las condiciones de prestación del servicio de Google Analytics, Google no asociará su dirección IP a ningún otro dato conservado por Google.