Por Helena Martínez Díaz

Pauline Viardot, Musée de la Vie romantique por Ary Scheffer, 1840

Pauline Viardot (1821-1910) fue una de las mujeres más influyentes en el panorama musical de la Europa de la segunda mitad del siglo XIX. Cantante, compositora, profesora, viajera, políglota e inspiradora de músicos, formó parte de los círculos musicales y culturales de esos momentos, destacando por su polifacética y arrolladora personalidad. Como cantante tuvo una extraordinaria carrera de ópera, y su carisma y talento inspiraron a muchos compositores que escribieron papeles específicos para ella. Su Salón, el Salón Viardot, recibió a los mejores compositores de la época como Berlioz, Liszt, Chopin, Camille Saint’Saens, Meyerbeer, o Brahms, entre otros. Y como compositora escribió sus propias piezas y óperas de salón, además de transcribir para voz y piano obras de otros compositores (1).

Pauline nació en el seno de una familia dedicada a la música. Su padre, Manuel García, fue un conocido cantante y compositor español; su madre María Joaquina Sitches también era cantante, y su hermana María Malibrán fue una mezzo-soprano de gran renombre. Su formación inicial se centró sobre todo en el piano con el que demostró grandes dotes de la mano de maestros como Liszt o Anton Reicha. Fue su madre la que la instó, a partir de los quince años, a dedicarse al canto, siguiendo la estela familiar de los García (2). Como cantante gozó de gran aprobación y fama interpretando papeles en óperas como el Orfeo de Gluck, Lucia di Lammemoor o El barbero de Sevilla, siendo esta faceta quizá la que más fama le dio.

Pauline Viardot como Orfeo en la ópera de Orfeo e Euridice de Gluck

A pesar de haber compuesto gran cantidad de obras, elogiadas, entre otros, por Chopin o Clara Schumann, Pauline Viardot jamás se definió a sí misma como compositora, sino como cantante. Desde nuestra visión actual, al escribir tantas piezas, con distintas formas instrumentales y exitosas, no dudaríamos en denominarla como compositora y cantante. Esto nos permite conocer mejor los distintos roles de género que se establecían en torno a la música del siglo XIX y en especial la ópera. El éxito era más fácil como cantantes que como compositoras.

El nombre de Pauline Viardot era garantía de calidad y éxito, de ahí que los compositores la buscasen para dedicarle obras. Pauline era consciente de lo que suponía ser una Prima Donna en esos momentos, pues ello proporcionaba a las mujeres mayor independencia (3), componían para ellas según sus gustos, se escribían y modificaban óperas para su propio lucimiento, llegando a tener mayor importancia y decisión que el propio compositor. Fue también el caso de otras reconocidas cantantes de la época, como la soprano española Isabel Colbrán (4), cantante de inicios del siglo XIX, que gozó, igualmente, de gran prestigio como Prima Donna,

Así, no es de extrañar su autodefinición como cantante pues ella salía mucho más beneficiada como tal que en el papel de compositora.

Recordemos que entre las numerosas ciudades donde cantó, estuvo Granada, a la que visitó en 1842. La Revista La Alhambra se hacía eco de su espléndida interpretación de Norma de Bellini y del papel de Rosina del Barbero de Sevilla, o de sus recitales en el Palacio de Carlos V y en el Liceo.

Sin embargo su obra, olvidada durante mucho tiempo, posee una gran calidad y belleza. Se centró en los géneros que dominaba como cantante y pianista, piezas que solía componer para ser interpretadas por ella misma o por sus alumnos en su propio Salón. Algunas eran adaptaciones de obras de Chopin, Schubert, Brahms y otros compositores o arreglos de arias populares de Francia y España. Además Pauline, que hablaba cinco idiomas, componía en diferentes estilos nacionales, lo que se refleja en sus obras, donde mezcla tanto idiomas como estilos.

Grandes cantantes como Cecilia Bartoli han redescubierto a Pauline Viardot realizando bellísimas interpretaciones de sus obras como las que adjunto al final de esta entrada. Son un ejemplo de la calidad y delicadeza de sus composiciones.

Havanaise (arreglo de Pauline dedicado a George Sand) Intérprete: Cecilia Bartoli

Hai Lulí! Six mélodies et une Havanaise variée à 2 voix – Pauline Viardot. Intérprete: Cecilia Bartoli:

[1] JESENSKY, Katherine LaPorta, “The Life of Pauline Viardot: Her Influence on the Music and Musicians of Nineteenth Century Europe”, Journal of Singing, vol. 67, nº 3 (2011), pp. 267-275.

[2] FITZLYON, April. The Price of Genius : A Life of Pauline Viardot. Londres: Calder, 1964, p. 37.

[3] RAMOS LÓPEZ, Pilar, “Una historia particular de la música: La contribución de las mujeres” Brocar: Cuadernos de investigación histórica, 37 (2013) p. 217.

[4] HEILBRON FERRER, Marc “Isabel Colbrán: Una soprano española en el mundo de Giochino Rossini” en Anuario Musical 55 (2000).

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