Por Marina García Borrego

En un centenar de letras del repertorio flamenco tradicional, la mujer gitana es sujeto activo de piropos, veneraciones y cuidado cariño, en un ámbito, que se expresan a través de cuidadas y dulces canciones en el que el amante se siente seguro y canta a su amada:

No salga la luna
que tié pa qué
con los ojillos de mi compañera yo me alumbraré.

También encontramos un gran afecto por el amor materno, amor por una madre que consuela a su hijo, como amor verdadero. Encontramos una soleá, con una de las letras más interpretadas en el flamenco popular:

“A mi madre de mi alma/ lo que la camelo yo/ porque la llevo presente / metía en mi corazón” (…)
“Debía de durar una madre / lo que dura una palmera / debía de durar una madre / para que tuvieran los hombres / una mujer que los quiera / y los llame por su nombre” valga este ejemplo o este otro como buena muestra de lo que decimos: “Como mejor a ti te cuadre / obra tú de la manera que quieras / la que mejor a ti te cuadre/ por las dos mi vida diera / pero primero es mi madre / y después lo que tu quieras”

 

MALAS PALABRAS: LETRAS DE ODIO, VIOLENCIA, MALDICIÓN Y MÁS. MACHISMO CANTADO

Sin embargo, también encontramos letras terriblemente crueles, es por esto que, junto a ese conjunto de expresiones en donde la mujer es valorada y respetada como merece, hemos podido apreciar un número considerable de cantos en las que la imagen de la mujer sale perjudicada y hasta víctima del machismo. Encontramos temas tales como celos, la honra de la mujer, insultos y desprecios hacia el sexo femenino, violencia y maldiciones, el trato de la mujer como un ser maligno y de engaño o la prostitución.

Mala puñalá te peguen que te den los sacramentos porque no le tienes ley ni a la camisa tu cuerpo.

Se va dando paso de manera gradual a una violencia expresiva que irá degenerando hasta llegar primero a un raudo desprecio, y luego al insulto sexista, la dominación y hasta expresiones violentas hacia ellas:

Mi marío me ha pegado porque quiere que le guise papicas con bacalao.

¿Por qué de tan violento cambio? Encontramos letras flamencas que nos muestran tal odio hacia el sexo femenino que no llegamos a entender el porqué de esas otras letras tan humildes, y donde ahora encontramos a intérpretes dudosos acerca de la inestabilidad de su propia dicha, de esas palabras de amor que una vez recitaron.

Una de las razones de este cambio de pensamiento del hombre hacia la mujer, en las primitivas sociedades flamencas, es debido a que estas aparecen, como ya hemos mencionado, rubricadas en un acento machista, donde el sexo masculino se arrellana en el derecho de controlar a su mujer, no siendo considerada compañera de vida, con igualdad de derechos y deberes, sino dominada por el hombre:

De que quieras, de que no, tú entrarás por el camino porque te lo mando yo.

 

CONCLUSIÓN

Esta situación de dominio masculino, del que derivan los malos tratos, físicos y psíquicos, para la mujer, es un machismo inculcado desde lo más antiguo de esta cultura gitana, de la que viene el flamenco. En la actualidad, seguimos encontrado este tipo de letras en numerosos cantos, peñas flamencas, o tabancos, en cantes tanto antiguos como de nuestro tiempo actual, con el fuerte yugo de un patriarcado que sigue asfixiando a la mujer desprestigiándola de beneficios y de su propia honra personal.

Con esto, queremos hacer ver y notar esta terrible existencia para que todas y todos, sean conscientes de esta realidad, creándose así una reivindicación para un futuro cambio en beneficio del flamenco, la sociedad, la cultura gitana y la mujer.

 

BIBLIOGRAFÍA

Buendía López, José Luis. El maltrato a la mujer en las letras del Cante Flamenco. (1999) En Actas del Congreso Internacional celebrado en la Universidad de Alcalá 28- 30 octubre 1999.

Vital Gálvez, Laura. La visión de la Mujer en las Letras Flamencas. (2020). Lauravital.es. [Disponible en: https://lauravital.es/mujer-y-letras-flamencas/]

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