
A menudo, los dispositivos salen de fábrica con el mismo usuario y contraseña, por lo que, si no se cambian al empezar a utilizarlos, cualquier persona podría acceder a ellos. Por ejemplo, el router de wifi puede tener usuario «admin» y contraseña «1234». Si fuera así, sería muy sencillo acceder a la consola de administración y hacer los cambios pertinentes para poder beneficiarse del servicio de wifi gratuitamente. Lo mismo ocurre con las aplicaciones que, por defecto, tienen contraseñas muy sencillas para todos los usuarios, por ejemplo «0000». Cambia estas contraseñas cuando empieces a utilizar una aplicación o dispositivo para garantizar la seguridad.
Que puedo hacer
- Cambiar las contraseñas que vienen por defecto en los dispositivos o programas.
- Cerrar la sesión de nuestras aplicaciones en los navegadores web.
- Concienciación y responsabilidad de la custodia de las contraseñas.
- Utilizar contraseñas diferentes para cada aplicación o servicio.
- Utilizar generadores de contraseñas.
- Utilizar un gestor de contraseñas (programa específico para almacenar y cifrar las contraseñas) para guardarlas y recordarlas.
- Cambiar la contraseña de forma inmediata en el caso que se sospeche que se ha visto comprometida.
- Cambiar las contraseñas periódicamente.
- No utilizar las credenciales corporativas en plataformas distintas a las proporcionadas por la UIB.
- No compartir nunca las contraseñas.
- No utilizar las mismas contraseñas para tareas personales y tareas profesionales.
- Las contraseñas no deben contener palabras de diccionario.
- Las contraseñas no deben contener nombres propios, fechas, lugares u otros datos de carácter personal.
- Las contraseñas no deben contener el nombre del usuario o de la aplicación, ni total ni parcialmente.
- Las contraseñas no deben contener una combinación de caracteres del teclado (p.ej. qwerty, 123456).
- No reutilizar contraseñas que se hayan empleado anteriormente.
- No utilizar las opciones de recordatorio de contraseñas especialmente en los navegadores web.
- Las contraseñas no deben apuntarse en papeles o post-it ni dejarlos a la vista de cualquiera.



