
Antes de abrir cualquier fichero descargado desde el correo electrónicos asegúrate de cuál es su extensión y no te fíes solo del icono asociado al fichero. Los ciberdelincuentes te hacen creer que el fichero adjunto es de un software conocido cuando en realidad es un fichero malicioso al que le han cambiado la extensión para engañarte.
Además, la mayoría de los usuarios por defecto tiene marcada la opción de “Ocultar las extensiones de archivo para tipos de archivo conocidos”, por lo que automáticamente la aplicación de correo electrónico te muestra el icono representativo de dicha aplicación a pesar de ser realmente un fichero de otro tipo. Por ejemplo, podrías tener un adjunto con el icono de Acrobat Reader cuando en realidad el fichero sería un ejecutable (.exe).
La recomendación es guardar el fichero adjunto y comprobar la extensión del fichero antes de abrirlo.
Que puedo hacer
- Antes de abrir cualquier fichero descargado desde el correo asegurarse de cuál es su extensión y no fiarse solo del icono asociado al fichero.
- Cuando se envía un mensaje a varias personas y se quiere evitar que los destinatarios puedan ver el resto de direcciones, utilizar la función de copia oculta (CCO o BCC).
- Utilizar listas de distribución cuando se tenga que hacer un envío masivo de correos.
- Evitar hacer clic directamente en cualquier enlace desde el propio cliente de correo. Si el enlace es desconocido es recomendable buscar información en motores de búsqueda como Google o Bing.
- Cifrar los mensajes de correo que contengan información sensible.
- No abrir ningún enlace ni descargar ningún fichero adjunto procedente de un correo electrónico que presente cualquier síntoma o patrón fuera de lo que se considera «normal» o habitual.
- No fiarse únicamente del nombre del remitente. Comprobar que el dominio del correo recibido (el que hay después de @ de la dirección) es de confianza. Si un correo procedente de un contacto conocido solicita información inusual, contactar con el mismo usuario por teléfono, u otra vía de comunicación, para corroborar la legitimidad de la solicitud.
- No habilitar las macros de los documentos ofimáticos descargados incluso si el propio fichero así lo solicita.
- No hacer clic en ningún enlace que solicite datos personales ni bancarios.
- En el caso de utilizar la versión web para acceder al correo electrónico, no almacenar las credenciales en el propio navegador. Antes de cerrar la sesión del navegador se debe asegurar cerrar la sesión de la cuenta de correo electrónico.
Más información:

Visualizar las extensiones de los archivos en Windows
- Abrir el «Explorador de archivos», seleccionar los «3 puntos horizontales» y elegir «Opciones».
- Desde la ventana «Opciones de carpeta», seleccionar la pestaña «Ver», desplazar scroll hacia abajo, desmarcar la opción «Ocultar las extensiones de archivo para tipos de archivo conocidos» y presionar «Aceptar».
- Listo, ya puedes ver las extensiones de los archivos en Windows.
O también → Abrir el «Explorador de archivos», seleccionar la pestaña «Visualización» y marcar la casilla « Extensiones del nombre del fichero»

Visualizar las extensiones de los archivos en Mac
- Abrir el «Finder», seleccionar «Prefencias del Finder» y elegir «Avanzado».
- En esa ventana marcar la opción «Mostrar extensiones de nombre de archivo».
- Listo, ya puedes ver las extensiones de los archivos en Mac.
Mostrar u ocultar las extensiones de los nombres de archivo en el Mac



