
Son muchos los desafíos a los que se enfrenta la economía mundial, dejando al margen los asociados al coronavirus, que bien merecen un examen detenido. Es una tarea sumamente difícil sintetizarlos en una entrada. No obstante, en esta ocasión se van a esbozar las principales cuestiones que preocupan a nivel global, y ya se irán desgranando en futuras entradas.
Se me ocurren cuatro grandes retos sumamente interrelacionados, inmersos en la globalización, y que están involucrados en diversas medidas que se han articulado en torno a los Objetivos del Desarrollo Sostenible, como vimos en la entrada 12. Son los siguientes, y de ellos nos vamos a ocupar ahora:
- La vulnerabilidad del sistema financiero internacional.
- El grave problema estructural de las desigualdades económicas y la pobreza en el mundo.
- Relacionado con lo anterior, la presión migratoria en ciertas áreas geográficas.
- El problema del cambio climático y del deterioro medioambiental.
- El sistema financiero da soporte a las transacciones que se desenvuelven en la economía real, como se vio en la entrada 15. En ocasiones, las turbulencias que acompañan al sistema financiero desestabilizan la economía mundial, provocando situaciones de crisis con un evidente efecto contagio, lo que termina por sumir las economías en recesiones económicas de menor o mayor calado.
Este video ayuda a ilustrar con datos concretos esta cuestión:
https://www.youtube.com/watch?v=6XYnAsTBY0o
- Como se vio en la entrada 11, el sempiterno problema de la desigualdad entre países y la pobreza es si cabe la cuestión más acuciante que debe afrontar la economía mundial. Bien es cierto que las desigualdades se reproducen en todos los ámbitos espaciales: en el ámbito de la propia ciudad existen disparidades socioeconómicas (barrios más elitistas frente a los marginales de la periferia), a nivel provincial también (mayor desarrollo en los grandes núcleos urbanos frente a las áreas agrícolas interiores), a nivel intra-regional las diferencias son patentes (en Andalucía, por ejemplo, existe mayor riqueza en el litoral frente a las zonas de interior), en el contexto nacional asimismo se registran desigualdades interregionales (véase el caso de los desequilibrios entre las regiones españolas). Y en el escenario mundial, ni qué decir.
A nivel mundial, las desigualdades entre países se comparan a través del Índice de Desarrollo Humano, del que se dio buena cuenta en la entrada 11.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es contundente respecto a este inconmensurable problema, y es habitual escucharle a este respecto afirmaciones categóricas como las siguientes:
- Casi 1.200 millones de personas viven en situación de pobreza aguda en todo el mundo.
- La mitad de las personas pobres del mundo son menores de 18 años.
- Se calcula que más de 584 millones de niños y niñas sufren privaciones multidimensionales severas.
- En más de 35 países de desarrollo medio y bajo, la mitad de la población infantil es pobre.
- Cerca de 1.000 millones de personas dependen de combustibles altamente contaminantes como la leña, el carbón o el estiércol, lo que provoca graves afecciones respiratorias domésticas.
- Más de 800 millones de personas carecen de baños o letrinas higiénicas o se ven obligadas a compartir infraestructuras rudimentarias.
- Cientos de millones no tienen agua limpia o deben realizar trayectos a pie de más de 30 minutos (ida y vuelta) para conseguirla.
- Más de 570 millones de personas habitan hogares que carecen por completo de suministro eléctrico.
- Cerca de 880 millones de personas viven en estructuras construidas con materiales rudimentarios o naturales (techos de paja, paredes de adobe o suelos de tierra batida).
- Más de la mitad de los pobres multidimensionales cohabitan con al menos una persona que sufre desnutrición en su propio hogar.
- Las carencias en los países más pobres provocan que millones de menores de edad no asistan a la escuela o que ningún miembro adulto del hogar haya completado al menos seis años de escolaridad obligatoria.
- Alrededor del 40% de las personas que sufren pobreza multidimensional habitan en zonas de conflicto armado o fragilidad institucional. En estos entornos de violencia, las tasas de carencia en servicios como electricidad o educación se triplican en comparación con zonas en paz.
- Casi el 80% de los pobres del planeta viven en regiones expuestas a amenazas climáticas concurrentes (como calor extremo, inundaciones o sequías extremas), lo que destruye los pocos servicios e infraestructuras de subsistencia que poseen.
- En cuanto a la presión migratoria, por el emplazamiento geográfico de Ceuta conocemos mucho mejor que otros la dimensión del problema. El dramatismo de esta realidad es fruto en gran medida de las desigualdades de las que se ocupa el punto anterior. Y seguirá formando parte de las emergencias más importantes de la economía mundial en tanto que los citados desequilibrios no se atenúen.
Pero también, el problema viene provocado por los conflictos políticos que se producen en diversas partes del mundo, así como por el propio cambio climático, que fuerza a muchas poblaciones a buscar otros entornos más favorables.
Este enlace de ACNUR es de obligada consulta para conocer a fondo esta realidad:
- El calentamiento global, problema con el que cerramos esta entrada, tiene unas implicaciones socioeconómicas de una envergadura extraordinaria.
El cambio climático, si bien no hay duda de que es una realidad, está en el fondo de una gran controversia. Para el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el IPCC, esta cuestión no tiene otro causante que la acción del ser humano .
Pero un grupo de científicos climatólogos disiente de esa conclusión oficial, y no observa una correlación positiva entre el calentamiento global y la acción humana.



