La resiliencia organizacional es la capacidad de una organización para responder a una situación problemática, con frecuencia inesperada. Ser resiliente se ha convertido en una de las capacidades más apreciadas ante el número e intensidad de crisis de todo tipo en las últimas décadas. Una empresa puede mostrar resiliencia en cómo responde a un desastre natural como una inundación o un terremoto, a una situación financiera de quiebra, o a un cambio legal restrictivo, por ejemplo. En esta entrada queremos aclarar el concepto de resiliencia organizacional, ofrecer algunos ejemplos de empresas resilientes e identificar planteamientos claves para conseguir resiliencia en las empresas.
A Qué se Refiere Exactamente la Resiliencia Organizacional
El concepto de resiliencia deriva originalmente del mundo de la psicología, donde el interés principal es la forma en que las personas pueden dar respuesta a situaciones difíciles. En las empresas, las personas tienen un papel importante en la respuesta a las situaciones difíciles, pero también hay que considerar que otros elementos colectivos propios de una organización juegan también un papel en la respuesta, como sus activos o la propia estrategia y estructura organizativa.
El interés sobre la resiliencia organizacional se extiende a partir de los años 80 cuando varias investigaciones ponen de manifiesto la rigidez de las organizaciones cuando una amenaza externa debería impulsarlas a cambiar. Algunas de las reacciones más habituales que se dan en la empresa cuando aparecen problemas graves son: dificultad para que alguien quiera responsabilizarse del problema, retraso en la toma de decisiones, y falta de recursos o capacidades para poner en marcha acciones poco habituales.
Importancia y Ejemplos de Resiliencia Empresarial
Aquella organización que es capaz de reaccionar a una situación problemática consigue una ventaja competitiva relevante frente al resto cuando un problema
grave afecta a todas. Algunas empresas que constituyen el paradigma del éxito hoy nos pueden servir también de ejemplos para ilustrar como su resiliencia les sirvió para superar una situación que parecía abocarles al fracaso. Nos centramos en dos:
- Lego estuvo a punto de desaparecer ante la imparable evolución de los juegos tecnológicos que llevó al cierre a muchas empresas jugueteras tradicionales. Sin embargo, la empresa se apoyó en la innovación y calidad, unidas a un enfoque a temáticas y personajes populares del cine y ocio, para conseguir una progresiva ampliación de productos para clientes de distintas edades.
- Netflix nació como una empresa de envío de películas a distancia. Internet y la TV por cable llevaron al cierre a la práctica totalidad de las empresas que alquilaban películas y ha ido deteriorado seriamente la rentabilidad de los cines. Netflix detectó una oportunidad en la tecnología “streaming” y además ha ido desarrollando sus propios contenidos para convertirse en una de las empresas de más crecimiento en los últimos años.
Cómo ser resiliente (y algunas evidencias que lo demuestran)
En general, es importante identificar las características generales de las organizaciones que pueden facilitar su resiliencia. Aunque no hay un consenso completo al respecto, existen tres rasgos que suelen considerarse entre los más importantes ante cualquier situación problemática:
- Innovación. Es difícil salir de un problema serio haciendo exactamente las mismas cosas que la empresa hacía antes del problema.
- Flexibilidad. Las personas y las estructuras son con frecuencia rígidas, pero la rigidez se agudiza ante el miedo a la situación de riesgo. Sin embargo, precisamente esos momentos son los que requieren cambios urgentes. Por tanto, la flexibilidad es especialmente clave para ser resiliente.
- Liderazgo. El líder juega un doble papel: Establecer unos objetivos ambiciosos y diferentes y, al tiempo, ser capaz de embarcar a todas las personas de la organización en conseguirlos.
- Recursos disponibles. La posibilidad de contar con un «stock» de recursos disponibles (físicos, financieros, o relacionales) proporcionan elementos de apoyo en una situación de crisis que puede facilitar la resiliencia.
Por tanto, la resiliencia depende de la adecuada integración de características internas y externas para dar respuesta a situaciones de crisis. Por ejemplo, en una investigación reciente de la que soy coautor, junto con Elena Mellado-García y Natalia Ortiz-de-Mandojana, analizamos 359 empresas que habían atravesado una crisis y encontramos que las características de sus inversores pueden ayudar a evitar una recaída posterior. En concreto, una mayor diversidad de inversores y la presencia de inversores pacientes favorecen esa resiliencia. Además, el resultado recuerda que superar una crisis no consiste únicamente en recuperarse rápidamente, sino también en construir condiciones que reduzcan la probabilidad de volver a caer en otra.
En la crisis de la COVID-19, las empresas más resilientes fueron capaces de cambios relevantes como transformar sus modelos de negocio para mantenerse competitivas (por ejemplo, fomentando la venta online frente a la venta física) o cambiar sus estrategias funcionales (adaptándose al teletrabajo como respuesta a la amenaza de la concentración en espacios cerrados).
En una conferencia en la Universidad de Granada, el profesor Alberto Aragón citó cinco elementos estratégicos clave que permitieron a ciertas empresas el superar la pandemia con un éxito relativo frente a sus competidores: digitalización, adaptación logística, internacionalización, flexibilidad y cooperación. Quizás te interesa escucharlo directamente en la conferencia, donde además podrás encontrar algunos ejemplos útiles para entender cómo poner en marcha esos aspectos (si no tienes mucho tiempo, en el minuto 49:15 puedes encontrar un buen resumen).
Finalmente, es importante también destacar que una crisis no implica necesariamente que la empresa deba cambiar. A veces la resiliencia está marcada por ser capaz de mantener decisiones estratégicas en un contexto donde abandonarlas sería lo más fácil. En otra investigación de la que soy coautor, también con Elena Mellado-García y Natalia Ortiz-de-Mandojana, analizamos 190 empresas que habían superado procesos de crisis y encontramos que las compañías que mantienen estrategias ambientales ambiciosas durante una crisis financiera tienden a recuperarse más rápidamente. Sugerimos que una de las razones es que ese comportamiento ayuda a mantener el compromiso de los inversores, facilitando recursos, confianza y apoyo estratégico. La sostenibilidad puede ser, por tanto, no solo un objetivo para épocas de bonanza, sino también una herramienta para reforzar la resiliencia cuando aparecen dificultades.
Conclusión
En conclusión, ser resiliente es tremendamente positivo para la competitividad de una empresas. Sin embargo, es una capacidad muy complicada de obtener porque depende de muchos y heterogéneos factores y, además, los momentos de crisis son precisamente los más difíciles para que una organización reaccione en forma atinada. ¿Crees que tu empresa es resiliente?, ¿y tú eres resiliente?, ¿por qué?
Más información:
- Si quieres una información detallada de la investigación realizada sobre resiliencia organizacional, este artículo te ofrece un resumen muy interesante.
Linnenluecke, M. K. (2017). Resilience in business and management research: A review of influential publications and a research agenda. International Journal of Management Reviews, 19(1), 4-30.
- Si quieres leer con más detalle dos artículos sobre el tema de los que soy coautor y que recogen la investigación mencionada en el texto, puedes ver:
- ** Mellado-Garcia, E., Aragon-Correa, J. A., & Ortiz-de-Mandojana, N. (2026). Reinforcing corporate sustainability in times of crisis: a legitimacy perspective of resilience. European Business Review, 38(3), 363-384. https://www.emerald.com/ebr/article/38/3/363/1342070
- ** Mellado-Garcia, E., Ortiz-de-Mandojana, N., & Aragon-Correa, J. A. (2025). Avoiding relapses after crises: Exploring the influence of firm investors’ characteristics on organizational resilience. BRQ Business Research Quarterly, 28(2), 514-529. https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/23409444241243377
- Si quieres ver un vídeo que ilustra de forma divertida la dificultad para reaccionar ante un problema, te recomendamos éste: https://www.youtube.com/watch?v=kw1GuJXCENo
- Imágenes en esta entrada: Imagen de jhfl en http://www.pixabay.com
