Sigo reseñando logros de compañeros y gente admirada. En este caso, un trabajo coordinado por la profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Málaga, Ana Sedeño, amiga, codirectora de mi primera tesis y referencia por su sabiduría en algunas cosas a las que yo no llego, como la profundidad de su cinefilia y la arquitectura vital de una trayectoria que ha prestado atención a los límites de su (nuestra) área de conocimiento. Digo vital porque nadie debe equivocarse, la Universidad exige poco, únicamente que le entregues la vida entera. Esto no es un jornal que se equilibra con tiempo de ocio. No funciona así, pero eso merecería un post aparte. Ella lo ha sabido entender siempre, sobre todo porque no hay otra opción, pero está dejando una impronta en determinados territorios que, desde mi punto de vista, abre nuevas vías de exploración en un área que tradicionalmente se ha instalado con gran acierto, comodidad y vocación en la teoría, aunque las cosas están cambiando. Por eso, me agrada tanto saber que el próximo jueves, 30 de abril de 2026, a las 18.30, en el Teatro del Barrio, un lugar de participación cultural y social en Lavapiés, Madrid (C. de Zurita, 20), se presenta una nueva publicación titulada Vídeo, creación audiovisual y escena: aproximaciones a la práctica de la videoescena, publicado por la editorial Colex y financiado por la Universidad de Málaga, donde participan Carmen Gaona Pisonero, Pablo Diaz Morilla, Juan Carlos Robles, Juan Pedro Ramírez, Alejandro Alvarado Jodar, Agustín Linares Pedrero y Jose Iranzo Benito. Ahí queda esa convocatoria para quienes estén por Madrid o, leyendo esto a posteriori, tomen interés por estas cuestiones performativas, artísticas, sonoras y escenográficas que ha recorrido la coordinadora de este libro, y que ha dejado ya una impronta de trabajos de un enorme interés, desde aquellos inicios con La música contemporánea en el cine, un «texto mínimo» de la Universidad de Málaga de 2005, que guardo dedicado con gran cariño, hasta el reciente Manual de realización audiovisual de videoclips musicales, pasando por la Historia y estética del videoarte en España, además de muchas colaboraciones en publicaciones centradas en la banda sonora o, abriendo campo también, en lo que fue la ola de estudios sobre transmedia en audiovisual durante los últimos años.

Líneas comunes de interés
Me interesa significar esta línea de trabajo por varias razones, que pueden despertar el interés de nuestro común alumnado, sobre todo el investigador, que sigue la pista de estos temas. La primera, porque lo sonoro y musical era un desierto cuando Ana y yo nos conocimos, donde la única tabla de náufrago era el trabajo de Michel Chion, y comenzaron a surgir colegas que se adentraban, como Jesús Alcalde. Después, personalmente, descubrí que Theodor Adorno, autor clave de la Escuela de Frankfurt, había abordado la música en el cine. Otro profesor que es una referencia para mí, el catedrático Miguel de Aguilera, puso en marcha estudios de posgrado sobre esta cuestión en Málaga, ofreciendo un foro para explorar este camino en un momento clave. Nada más y nada menos que un doctorado sobre Comunicación y música, si no recuerdo mal. Es importante decirlo, porque somos olvidadizos con los aciertos ajenos. Han llegado muchas sorpresas gratas desde entonces, intelectuales, y hoy mi colección bibliográfica sobre este tema concreto es bastante amplia. El cine siempre se ha visto desde el guion, la narrativa o lo puramente visual, pero los estudios sobre banda sonora iban a la zaga, ya que no eran exactamente un terreno de la Musicología hasta hace no tantos años. De eso sabe mi compañero de UGR Joaquín López González.
En esos ámbitos de hibridación se encuentran nuestras áreas de conocimiento
La segunda razón, el interés por asomarse a un campo intransitado por complejo, líquido, inasible, fuera de áreas de conocimiento, como es el teatro, la escena y lo performativo, a lo que se añade la complejidad del lenguaje videográfico. Esa pertinencia de lo «performativo» queda reflejada en este artículo de Arte, Individuo y Sociedad, donde Ana Sedeño y Concepción Mateos defendían la acción creadora como vía de investigación, en una reflexión desde las Ciencias Sociales que se conocen bien desde las Metodologías Artísticas de Investigación en Educación y la A/R/Tografía, ya que se viene a decir lo mismo. Estas autoras le llamaron el eslabón-arte. Tírese de ese hilo si se está en estos movedizos territorios de hibridación.
Además, añado una reflexión sobre lo teatral, que imagino que se traduce a videoescena y a otros conceptos que se me escapan. La gente del teatro ha ido siempre a su ritmo, en su mundo bohemio, alejado de la industrialidad capitalista del cine, guardando esencias, sin encontrar un acomodo claro en el conocimiento universitario. Mis compañeros de expresión corporal suelen estar más interesados por el deporte, aunque han explorado temas interesantes en esta línea; las Bellas Artes se centran en lo visual, la Comunicación tiene muchas otras cuestiones que resolver. Me atrevo a decir que lo teatral ha aportado más a la Psicología Gestalt que a la investigación universitaria, aunque ya hay muchas tesis doctorales, siempre interdisciplinares. Creo que el potencial está por desarrollar. En nuestro máster de Artes Visuales y Educación lo hemos abordado en algún curso, con valentía, sabiendo que es una asignatura pendiente, centrándonos en la pedagogía teatral, algo de lo que merece la pena hablar más despacio. Es interesante la asociación que organiza esta presentación, de autores y autoras de iluminación y videoescena.
La escena…
Y para los que quieran comprender cómo se llega hasta aquí, debo explicar que en mi formación, y en la de tantos que se han dedicado a los estudios cinematográficos, siempre consideramos la escena como un elemento diegético, es decir, un componente de la historia que cuenta una película. El simbólico desierto de John Ford, la geografía ideal de Kuleshov, que no solo reflexionó sobre el montaje. Sin embargo, en esa línea de trabajo que refleja el título y el índice de esta publicación que se presenta en Madrid, y que no he leído, pero intuyo, se habla de una videoescena, performativa que, estoy seguro, tiene que ver con lo que se desarrolla dentro y fuera de las pantallas. Estamos en la sociedad post-digital.
Somos lugares, somos territorio, somos escena, como se refleja en el seminario doctoral que coordinan mis compañeros Rafaèle Genet y Xabier Molinet cada curso. Y somos performatividad, como sabe mi compañero Ángel García Roldán, que consolidó la videoartografía y la videonarración artográfica, defendiéndola como proyecto también vital en nuestra común área de conocimiento. Incluso diría que la inventó. He tenido que hacerme profesor de educación artística para entender todo esto. Por ello, la razón última del interés para nuestra comunidad investigadora, la línea de trabajo que he reseñado se sitúa el la intersección entre áreas. En este caso, las dos en las que yo investigo e intento aprender algo, la Comunicación Audiovisual y la Didáctica de las Artes Visuales y Audiovisuales. Por eso, si alguien asiste a esta presentación, se lee el libro o tiene interés, que profundice, que nos comparta su experiencia, con comentarios en este post, porque representan un camino donde hay mucho por explorar. Habría mucho más que decir pero, por ahora, seguimos.
Datos
Libro (en APA 7, como no puede ser de otra manera): Sedeño-Valdellós, A. (Coord.) (2025). Vídeo, creación audiovisual y escena. Aproximaciones a la investigación y la práctica de la videoescena. Colex y Universidad de Málaga.
Extraigo de la síntesis promocional de este libro: «El live cinema, el vídeo interactivo, las experiencias inmersivas, la videocreación, la escritura escénica o la dramaturgia visual, son algunos de los aspectos que se desarrollan y que conducen hacia diversas direcciones». Pues eso, espero que esta reseña previa inspire para conocer o tomar esas direcciones.
Enlace informativo de la presentación
Fecha: Jueves 30 de abril.
Horario: De 18:30 a 20:00h.
Lugar: Teatro del Barrio
C. de Zurita, 20, Centro, 28012 Madrid



