Hoy, 30 de abril de 2026, es el Día Internacional del Jazz. Acaba de presentarse el programa del Festival Jazz en la Costa 2026, cuyas entradas se ponen a la venta el próximo 1 de junio. Un evento y un lugar, el Parque El Majuelo de Almuñécar, donde nos asomamos a nosotros mismos, en ese ambiente tropical, vigilado por el patrimonio fenicio y romano de la ciudad sexitana. Creo que hay pocos momentos y entornos tan especiales en el verano. Es uno de los certámenes más veteranos de España en su género, en el que hemos podido ver a grandes de la historia de esta música y, sobre todo, aprender. Como sucede en la capital, en noviembre, para mí es una oportunidad para clarificar lo que pienso sobre esta música a través las críticas publicadas hace años en Granada Hoy. Escribir me sirve para escuchar cada vez más y mejor esta y otras muchas músicas. Hacer las fotografías, algo que representa otro proceso mental completamente distinto, es también una oportunidad para mirar con atención, contemplando los cambios de iluminación, el detalle de la expresión musical, buscando siempre el instante decisivo con el que definió este medio el gran maestro Henri Cartier-Bresson. Al final de este post, aporto enlace a la nota de prensa y la información oficial del festival, con el programa, convirtiendo Imaginado.es en un medio más de difusión. Aportando, en definitiva, para esto de la cultura, que no es sino lo que debemos construir de forma conjunta, cada uno desde su trinchera biográfica, vital y emocional.

Y es en esa difícil tarea de ser personas, más allá de las artes, donde los habituales del festival sentimos una gran ilusión por el reencuentro del verano, como muestran las caras sonrientes de las fotografías que hay abajo. Algunos buenos compañeros de butaca, y compañeras, volverán a ser citados en el periódico, dejando ese recuerdo de haber estado allí. El cartel de este año me parece extraordinario, y habrá tiempo para escribir una guía más detallada. Mientras tanto, varias cosas. En este enlace están todas mis críticas del Festival Internacional Jazz en la Costa 2025 en un pdf descargable, además de algunas de las fotografías. D’Rivera, Lovano, Terrasson, Fonseca, Trufazz, son apellidos insignes en el que, de entrada, mi consejo es no perderse ni uno de los conciertos. Esta vez habrá mucho jazz, porque a veces, la hibridación nos lleva por otros caminos, lo que no deja de ser interesante. Como siempre escribo en las previas y críticas iniciales, este festival es idóneo para introducirse a esta música. Si alguien está leyendo este blog y nunca ha ido a un concierto de jazz, es su momento. De hecho, yo me inicié con Paquito D’Rivera y compré un saxofón pocos días después, que sigue acompañando en mi eterno estudio y disfrute. En mi defensa del jazz y Almuñécar, destaco estos párrafos del balance del pasado año, publicada aquí en el periódico, el pasado verano.
El jazz es el viaje conjunto de una tribu
Escuchar jazz
«El jazz es una música que, de inicio, no se deja abrazar fácilmente. Es un reto de escucha, serenidad y sensibilidad. No ofrece, en muchas ocasiones, un producto precocinado, preparado para consumir, como sucede en otros géneros. Eso define un perfil de público, autoexigente, decidido a explorar, a ponerse a prueba en cada sesión. Aunque fue una música moderna, pensada para el baile en la década de los años 30 y 40 del pasado siglo, se fue intelectualizando y fue construyendo una estética más compleja, pero apasionante. Es toda una escuela vital. Así, quien piense que las críticas que hemos publicado en este periódico se centran solo en una descripción técnica de la música, se equivoca. Si alguien siente que no le interesa el jazz y que no quiere asomarse a ese universo, es que no ha entendido nada de lo que aquí se ha querido contar. Lo importante, siempre, es la dimensión humana, las personas. Es el viaje conjunto que hace una tribu, como la definía el contrabajista Christian McBride, para luchar contra las adversidades de la vida, para sentir de forma individual y conjunta. Por eso, en los análisis de conciertos, hay tantos nombres propios, tanta humanidad».




San Cristóbal
«Almuñécar es, desde siempre, el lugar vacacional de referencia de la costa granadina. El destino habitual de las vacaciones de muchas personas, aunque, hoy día, hay quien prefiere otras latitudes y otras actividades, lo que es muy respetable. Su opción como destino viene hermanada con el resto de localidades granadinas que se asoman al Mediterráneo. Nunca fue Málaga ni Almería, que son alternativas diferentes. Hay quien piensa que aglutina a demasiada gente en verano, pero estamos los que sentimos que eso no es un problema, sino una oportunidad. Y el encuentro de la afición al jazz durante el festival es un ejemplo. En la web de Jazz en la Costa se habla, de forma específica, de la playa de San Cristóbal, esa bahía en el oeste de Almuñécar que ha visto cómo algunos de los grandes tocaban su saxo en el paseo en años anteriores, como un músico callejero, como el caso de James Carter, el músico cuyo concierto ha sido, en esta edición (en referencia a la pasada), uno de los mejores que se recuerda».

«San Cristóbal es el sitio donde se pasan unas horas de playa antes del concierto, donde paseó Stan Getz con algún amor que silenciaremos, donde el acuarelista Geoffrey Wynne retrata, muy atento a la luz, la belleza de una mañana de playa, enamorado de la costa granadina. Es el sitio donde pasó unos días el actor David Niven, retratándose junto a su segunda esposa, Hjördis Paulina Genberg, con el fondo del viejo hotel Sexi, en 1956. El que participó en algunas películas memorables del viejo Hollywood, como Rebelión a bordo, Cumbres borrascosas, 55 días en Pekín o La pantera rosa, demostraba en esa imagen que había vuelto a la vida, tras la tragedia sucedida a su primera esposa, fallecida en un accidente mientras jugaba al escondite en la casa de Tyrone Power. Y es que, San Cristóbal, como otras playas granadinas, alberga esos secretos, siendo el lugar donde nuestro sentir se asoma al mar, buscando siempre el consuelo de la belleza. Quizá, superando el dolor y fabricando nuevos sueños. Hay lugares más idílicos en el mundo, pero no hay duda de que se trata de un paraíso que siempre está muy cerca». (Fragmentos del balance publicado en Granada Hoy el 29 de julio de 2025)
Además, antes de aportar la información oficial, un vídeo recomendado para conocer, quien lo haya escuchado, a Paquito D’Rivera. Su interpretación de una de sus obras mas bellas: Claudia. Aunque en Almuñécar tocará bastante el clarinete y discos más recientes, la esencia de este músico permanece inalterable.
En este enlace se puede descargar la nota de prensa del festival, recogida al cierre de este post aquí por Granada Hoy. Y, por supuesto, seguimos.

























