En una hora, la 39 edición de Jazz en la Costa. Festival Internacional de Almuñécar, vendió todos los abonos disponibles. En el cierre de este post, quedan entradas, a un mes del evento, que será del 21 al 26 de julio de 2026 en el parque El Majuelo, un lugar donde se fusiona el legado cultural y patrimonial, fenicio y romano, de la ciudad sexitana, con los sonidos contemporáneos de esta música eterna. Es siempre una ocasión muy especial, donde algunos aficionados no reencontramos, como contaba en este post. Sin embargo, haciendo balance, se trata, desde mi punto de vista, de uno de los mejores carteles de su dilatada historia. Desde 1987, este festival es uno de los decanos del circuito de jazz en España, en el que hemos vivido momentos históricos. Tal y como expreso en este artículo, publicado en Granada Hoy ayer domingo, 21 de junio de 2026, cualquier tiempo pasado no fue mejor. Se puede leer aquí en la versión web. El pdf de este reportaje, procedente de la versión papel del periódico, puede descargarse aquí. Copio el texto en esta entrada, como es habitual, para documentar esta publicación. Seguimos.

La oportunidad del festival de jazz de Almuñécar
El programa de Jazz en la Costa en 2026 es, posiblemente, uno de los más completos de su historia
Rafael Marfil Carmona Granada
No sabríamos decir si hubo algún festival histórico, realmente único, en las 39 ediciones que lleva Jazz en la Costa. Recordamos momentos donde, desde nuestra mitomanía particular, los aficionados al jazz presumimos de haber escuchado en directo a los grandes. Muchos de ellos, maestros de la primera o segunda generación. En Granada, tocó Dexter Gordon en el Corpus, bajo la Alhambra; Miles Davis y Oscar Peterson en el festival de la capital; y tantos otros que, hoy día, solo podemos escuchar en las grabaciones que nos dejaron. Aquellos años ochenta mostraban a las estrellas en una falsa decadencia del jazz, que luego ha resurgido con tanta fuerza que, para ser una música minoritaria, vende cientos de abonos disponibles en una hora y llena, de jueves a domingo, el club Ool Ya koo en Granada. Menuda inmensa minoría es la afición del jazz. Somos La 2 de RTVE, y hay que presumir de ello. Igual somos más de lo que se calcula desde fuera. Por eso, estamos atentos a este programa, que tendrá lugar del 21 al 26 de julio.

En el Festival Internacional de Almuñécar, desde 1987, hemos podido disfrutar en directo de Chucho Valdés, Joe Zawinul, Richard Bona, Kenny Barron, Brad Mehldau, Kenny Garret o Charles Lloyd. Algunos de esos momentos ya son imposibles de repetir, como la actuación del pianista Abdulah Ibrahim en 2023, una de las referencias que, junto a Sonny Rollins, nos ha dejado para existir, eternamente, en el firmamento del recuerdo.
Puede ser ese momento
Sin embargo, si superamos la melancolía, una mirada al programa de la edición del festival en 2026 nos lleva a reflexionar muy seriamente sobre lo inolvidable de un cartel así. En primer lugar, el inigualable Paquito D’Rivera, uno de los grandes, culpables de que miles de saxofonistas estudien ese instrumento, con el sonido y la técnica insuperable para interpretar, a lo largo de décadas, la esencia de la música latinoamericana. Su alma cubana nos traspasa en cada concierto, por lo que es muy posible que, una vez agotados los abonos, suceda lo mismo con las entradas.

Por si alguien prefiere el sonido de un saxo tenor capaz de explorar en el jazz, sin renunciar a las bases de esta música, la formación de Joe Lovano es otro valor seguro y, posiblemente, memorable, ya que se trata de uno de los músicos que, hoy día, han ocupado el lugar de los grandes de este instrumento, con permiso de Joshua Redman y algunos más, en una propuesta donde, con seguridad, brillará el guitarrista Julian Lage y el resto de un combo que es una verdadera All-Star.
Menuda inmensa minoría es la afición al jazz en Granada y Almuñécar, que vende todos los abonos en una hora
Solo con esos dos conciertos, podemos situar el cartel de la 39 edición entre los mejores de su historia. Sin embargo, los dos siguientes, en ese maratón de saxos, proponen escuchar a Chico Freedman, otro músico de aire latino e innovación, junto a la pianista y vocalista Francesca Tandoi. Como pasa en el ámbito taurino, sabemos que las mejores tardes, en este caso noches, no las ofrece siempre el primero de cartel. También, en esa línea de calidad, hay que disfrutar de la relectura contemporánea y europea que hace Erik Truffaz del mítico Miles Davis, acompañado por el saxo alto y cantaor flamenco Antonio Lizana, al que pudimos ver hace unos años en El Majuelo. Su revisión del disco Sketches of Spain es un viaje sonoro por una España que, antes y ahora, cautiva a los maestros del jazz. Casi todos los modernos despreciaban el sonido de cornetas de la Semana Santa en esa época, menos Miles, que se sobrecogió y nos regaló un disco que fue una lección de patrimonio.


Por seguir, para que cada persona pueda asistir a aquello que le gusta, hay una noche dedicada a disfrutar de una cantante de jazz. En este caso, China Moses, que guarda todas las esencias afroamericanas y asegura eso que apasiona a determinado público de la Costa, como es el soul y el funk. No vamos a entrar el debate sobre la mejor cantante actual, que se pierde uno. Por último, cierra el festival un pianista cubano, Roberto Fonseca, que viene estando entre los preferidos de la crítica desde hace ya mucho tiempo, con una formación que incluye metales y que ya amenaza con ser la gran diversión, que es el título de su último disco. A ver quién se resiste a una propuesta así.
Aunque ya no están algunos de los grandes, puede que el cartel de 2026 sea una oportunidad irrepetible
Todo esto, en un lugar que sigue siendo especial, como es el parque El Majuelo, con los trasnoches después de los conciertos, donde actuará David Margam, Radio Crooner, Jesús Mata, Triana Jazz y Costa Jazz Quartet. Será en ese lugar, bajo el cielo de nuestra costa tropical, donde quizá sintamos que cualquier tiempo pasado no fue mejor. Puede ser que ahí, en la segunda consumición, algunos reconozcamos que somos exagerados en la pasión por esta música.







